24 de diciembre de 2016

Y llega la medianoche. Los relojes marcan las 00.00 hs y algunas campanas se empiezan a oír. Entre los estruendosos fuegos artificiales, se levantan las copas y todos brindan, sonrientes y deseosos de un futuro mejor. Luego, salen a mirar el cielo que se decora y viste de colores llamativos producto de la pirotecnia.
Yo, uso esta excusa para salir y mirar el cielo. Levanto la copa y los saludo, donde-quiera que estén. A veces me quedo ahí, sola, un rato, mirando una estrella fijamente (siempre la que  más brilla, porque el brillo de los astros es lo que más me los recuerda), otras veces, solo mirando el cielo oscuro, nuboso. Suelo tener un nudo en la garganta y disimular las lágrimas y pienso qué feas se vuelven estas fechas cuando sobran espacios, cuando hay copas de más... cuando hay una falta. Pero lo disimulo, culmina mi momento y vuelvo con el grupo.
Hace muchos años que es difícil disfrutar estas fechas. Cuando creces entendes que no son momentos tan mágicos como antes sentías... crecer a veces implica perder la magia y la ilusión propia de la infancia. Seguramente te ilusionas con otras cuestiones, pero siempre empapado de la realidad que nos atraviesa, perdiendo el tinte soñador y creativo.
Pero hoy no.
Hoy me levante con muchas ganas de estas fechas. Con la ilusión y la ansiedad que se tiene ante la magia, ante esos momentos que siempre recordás. Se volvió a festejar con la mesa grande, con música, con juventud y con amor. Con alegría y recordando. Porque no hay nada que la inocencia, la alegría y la sonrisa de los niños no puedan sanar y porque comprendí que todo se transforma. Hoy me toca estar del lado de la mesa de los adultos, del lado de ser tía, hoy los abuelos son mis viejos, hoy los niños que corren no son mis primos, son mis sobrinos o los hijos de alguien más.
Y si llega la medianoche y los relojes marcan las 00.00 horas; cuando se levanten las copas y todos brinden, cuando salga a mirar el cielo decorado por los fuegos artificiales, voy a sonreirles. Donde estén, porque son parte, porque son base, porque son sostén... aunque ya no estén.
O más bien, sí... en mi.





No hay comentarios.:

Publicar un comentario